domingo, 16 de diciembre de 2018

Comienza el deshielo

Me he vuelto a abrir el canal para expresar lo que siento en pocas palabras.
He visto personas realmente fuertes con los ojitos más débiles del mundo e incluso he observado cristales rotos formando un corazón.
Tengo la mala costumbre de llamar “malo” a todo aquello que se acerca a mi con buenas intenciones pero ajeno a mi entender, los que son sinceros y transparentes atrevidos de decir las cosas tal y como son sin tapujos, sin miedos. Y llamo “bueno” a quien me mastica cada palabra y las decora antes de comunicármelas para que sonría, aún sabiendo que estoy siendo engañada.
Aceptémonos tal como somos, con nuestro defectos y virtudes porque es lo que nos hacen únicos. Las cicatrices son las pruebas de un pasado que no queremos volver a tener ni sentir. No tapemos nuestras heridas, adorémoslas.
Así se acerca otra desilusión…porque he conocido a alguien.
Me encanta la manera en la que me mira y me hace reír. ¡Esa sonrisilla no me aparece por cualquiera!
Malditas mariposas que siempre hacen de las suyas.
Todo comenzó un día cualquiera cuando de repente me enviaste un mensaje sobre los textos que escribía y curiosamente tu también lo hacías, pero a escondidas. No te sentías capaz de expresar aquello que tu corazón dictaba por miedo al que dirán y mira lo que has conseguido.
¡En lo que te has convertido!
De ahí pasamos a tener nuestra propia canción, y la segunda, y la tercera, a salir a correr como excusa o a andar por el campo para escuchar “nada” añadiendo mi caída y oye..Feliz Navidad. Podría pasarme la vida contando cosas bonitas que haces por mi.
He visto como sufrías al ver que me perdía por el bosque, entre los escombros de la cueva pero también he divisado lunas llenas vacías por dentro.
He visto manos entrelazadas que ni si quiera se tocan y personas al lado pero a miles de kilómetros  de distancia entre el corazón y su boca.
¡Vaya atropello!
Este impacto ha sido grave, está dejando secuelas en el cuerpo del paciente pero sobre todo en el alma, y no sé que es peor.
-María, siento decirle que comienza el deshielo, va a ser una época difícil pero vas a disfrutar.
-Pues entonces recéteme una dosis de alegría.
-Ese tratamiento comenzó hace un mes señorita.- me dijo el doctor.
En ese momento me di cuenta que la vida se vive una vez y que a pesar de que posiblemente mi orgullo esté ganando la partida del ajedrez, la reina es mía.
Tal vez haya días en los que no pueda sacar los pies de la cama porque afuera esté helando o me ponga cabezota para conseguir lo que creo que es correcto aun sabiendo que no lo es. Por eso es realmente necesario que me guíes, que me regañes cuando no lo hago bien o que me  hagas abrir los ojos para apreciar las cosas bonitas de la vida, pero no te olvides de mi locura por favor. 
Incluso cuando te odio te estoy queriendo…
No quiero arrepentirme y arreglar lo que un día rompí. Sería muy injusto de mi parte. Así que voy a subirme en paracaídas para ver las distintas perspectivas desde lo alto de la montaña donde no haya problemas ni fantasías que no llegan a nada.
¡Eres increíblemente perfecto!

Quédate con quien te llene el alma.




Firmado: Peque

El amor en los tiempos de WhatsApp

En los tiempos que corren, no estamos para que nos quieran a medias, ni para que se den el gusto de dejarse el postre porque han comido demasiado. Nos han dejado en pedazos con cicatrices por todo el cuerpo que sangran y no se preocupan por nada, ni siquiera por saber qué pensamos.
No estamos para perder el tiempo con personas que no muestran interés, ni para pasarnos de buenos a auténticos tontos, marionetas de una obra de teatro a punto de acabar. Que quieres que te diga, pero ya no estoy para malgastar abrazos, besos o caricias que te hacen sentirte apoyada y única por un momento, te hacen más tu, sin ni siquiera saberlo.
Odio las nuevas tecnologías, que no, que no quiero hablar contigo por móvil, ¡que vengas a buscarme y nos comamos en mundo juntos de la mano!
 Esa pantalla ya me ha cansado. 
Parece que un “línea” o “escribiendo” son las muestras de amor verdadero.
Ahora cualquier momento es bueno para comenzar una relación, simplemente necesitas cobertura. ¡Sube un poco la mano que aquí no llega! Estamos domesticando un animal que pronto va a mordernos por sentirnos ofendidos cuando vemos un “doble check” y aún no ha contestado. ¿Estará hablando con otros? De alguna manera, si hemos decidido usar estos sistemas, tenemos que aceptar las reglas del juego porque antes no éramos tan celosos. Tampoco teníamos la posibilidad de serlo. La ignorancia no era tan mala. Pero si hemos  permitido que la tecnología entre en nuestras vidas, entonces no podemos quejarnos.
Ya es tarde..
El amor en la época de WhatsApp es más difícil de lo que nos pensábamos 
En estos tiempos, no estamos para quedarnos con las ganas ni la duda. Estamos para vivir la vida y disfrutarla día tras día.
¡Camina que la calzada es larga!

 Si quieres te adjunto este documento en algún lugar del ático del alma.

domingo, 11 de noviembre de 2018

Es de alma transparente y mirada cargada de color

Él dice que es un libro con un capítulo aburrido pero lo que más me gusta de él es que esconde una dedicatoria muy especial bajo su piel.
Creo que no se da cuenta de la magia que esconden sus páginas, de lo mucho que sorprende su final. Su sonrisa siempre parece incoherente. Es amigo de la soledad pero regala compañía. Es tenaz en todo lo que se propone, en todo lo que lucha, en todo lo que sueña.
Es de alma transparente y mirada cargada de color.
Nunca una voz se había convertido en mi canción preferida; hasta que lo conocí.
Es tan delicado como de costumbre. Su lema es hacerlo todo de corazón. Un día me confesó que sólo iba en busca de la confianza ya que para él era el adhesivo que hace cualquier unión.
Conocerlo fue como viajar por una carretera en línea recta que regala los mejores paisajes que he visto y veré en mi vida. Supongo que hay personas que son capaces de proyectar la vida de una forma más bonita.
La hacen ÚNICA

Yo tuve la suerte de cruzarme con él y juro que algo así nunca podré olvidar.

Sueños...

Me gustaría deciros que lo vais a conseguir, que todo el esfuerzo un día se convierte en un saco de orgullo, en una manada de sonrisas.
Ojalá me creyera cuando digo que nadie nace sabiendo volar, que todo esto de vivir es un camino en el que hay que andar mucho para saber hasta dónde se quiere llegar. Que os tropezaréis infinitas veces y habrá piedras que no sabréis esquivar. Iréis por callejones sin salida y os tocará retroceder.
Veréis muchas puertas abiertas y tendréis que decidir si queréis entrar o permanecer alejados durante un tiempo. Habrá días que os preguntaréis cómo la meta puede estar tan lejos y con el tiempo sentiréis que lo que vale la pena no es el final, sino el camino.
Os enamoraréis de algún corazón desconocido y decidiréis desviaros detrás de él.
Habrá tramos en los que iréis acompañados de la mano de algún ser querido, quizás, sentiréis que no estáis hecho el uno para el otro, que tenéis destinos diferentes.

Los que persiguen los sueños acaban sabiendo que lo más bonito de vivir no es cumplirlos, sino sentirlos cada vez más cerca.

Buscarle el sentido a la magia es apagarla para siempre

 Aquella noche de verano me dijiste “no esperes nada de mí, no quiero decepcionarte”. Después de eso no dejaste de sorprenderme.
Yo siempre me había sentido gato callejero que aparenta independencia y necesita amor. Tú llegaste como un aguacero por sorpresa con ganas de pillarme sin paraguas.
Ambos presumíamos de indiferencia y en el fondo nuestros pasos no podían evitar ir en la misma dirección.
Después de ti ya no recuerdo nada más. Me quedé anclada a tus “ya nos veremos” sabiendo que seríamos incapaces de alargar la espera. La soledad pierde todo su significado cuando alguien es capaz de combatirla incluso en la distancia.
Aquella noche me creí en pleno vuelo en paracaídas sin ganas de aterrizar. El miedo dejó de tener sentido porque el amor no es de cobardes.
“Te esperaré en el mismo sitio mañana” le dije, sabiendo que volverías.
Algo de nosotros estaba conectado para siempre. Ninguno de los dos quiso preguntarse el por qué, sabiendo que a veces buscarle el sentido a la magia es apagarle el encanto para siempre.

El cuadro que dejamos de pintar

Si, tienes razón, soy un rompecabezas.
Tengo piezas imprescindibles que ojalá no me falten nunca, algunas perdidas y otras que aún no me ha dado tiempo a mirar.
A veces he sentido que estaba casi al completo y la vida se ha encargado de destrozarlo todo para que vuelva a empezar este puzle infinito.
Ahora me construyo en otro orden, con otro sentido.
Supongo que jamás conseguiremos finalizar nuestro cuadro y tendremos que aprender a convivir con esos vacíos que nadie logra llenar.
Ojalá algún día podamos ENCAJAR


Martes 13

Sigo pensando que esto de las supersticiones es sólo para aquellos que se lo creen.
El día está despejado pero no ha salido el sol. Estoy tumbada en la cama sin ganas de nada, como cuando llueve y tu madre te dice que son días de café y pijama.
La radio se ha encendido y por casualidad, es mi canción favorita. Mi hermano acaba de entrar diciendo que es martes 13 y no han pasado gatos negros ni se ha roto ningún espejo. Simplemente es KARMA porque la mala suerte no existe, sólo depende de nuestros actos. El karma es experiencia, la experiencia crea momentos y los momentos crean deseos y estos son los únicos que no debemos perder jamás.
No hay que tener miedo cuando todo se ponga oscuro, ya que en la oscuridad es donde salen las mejores  estrellas.
Pero al fin y al cabo es bonito tener un poco de miedo.

El destino es quien baraja las cartas y nosotros somos los que jugamos.

Y si llegas a leer esto...

Si llegas a abrir este libro, sólo puedo decirte que lo siento.
Comprendí que el frío no se ausentaba sin mantas de terciopelo, se calmaba poniendo el marcador a cero. Es otra oportunidad de volver a empezar.
 CAMBIOS. Sólo pido cambios.
Que no he conocido mayor distancia que la de dos personas cuando se aman pero no quieren escuchar al corazón. Están cerca pero no se sienten.
Yo me sentía flor sin primavera y tú llegaste para implantar el  desolado invierno. 
Así, sin más.
Ya ni recuerdo la coreografía que me enseñaste, pero yo ya he cambiado de canción.

Adiós.

Eres capaz de dar calor sin quemarme

Bajo el calor de tu piel puedo ser yo misma, la chica de siempre, la que lucha por todo.
Soy de las que valora a las personas que me dan motivos para sonreír, de las que me presentan el mundo por primera vez aunque mis ojos estén repletos de lágrimas.
Todo cambió cuando te conocí. 
Una de las mejores sensaciones es saber que te quieren. Saber que alguien quiere hablar contigo, que necesita saber cómo estás y desea verte. Es increíble percibir que has estado en la mente de alguien y que se preocupa lo suficiente como para hacértelo saber.
Ya no me da miedo intentar las cosas una vez más pero…me alarma fracasar y perderte. Me da pánico que un día cualquiera me levante y no estés al otro lado de la cama para decirme lo mucho que me quieres, para recordarme que soy una princesa con corona.
Pero….sí, ahí estabas, junto a mí cuando me dijiste:
-Cuando tu mundo se desmorone, puedes venir al mío.

-Ya estoy aquí.

Poemas del Alma

I
Tu recuerdo sigue aquí,
donde no llega el taxi del olvido.

II
Desaparecieron las palabras.
Con urgencia tuvimos que aprender
el lenguaje de las manos.

III
Ya son demasiados inviernos
como para sorprenderte desnuda
ante el espejo.

IV
Habrán sido los días de sueño,
o las noches sin dormir, quizás una mezcla de ambos;
pero siempre me fue
muy tarde para acostarme
y muy temprano para despertarme.

V
Quiéreme sin más
sin aditivos,
sin suplementos extras
que me dejan el listón alto.
Mis manos descalzas
cruzan el andén
por el que navega tu cuerpo desnudo.

VI
Cada vez que nos vemos
queda sin hallarse
la hipotenusa de los abrazos desconocidos.

VII
Las miradas se pierden
por el desagüe a través del tiempo
de un horizonte en miniaturas,
el mismo que se camufla
entre las olas si tu figura se confunde con el mar.

VIII
Me perdí mil veces
en este mar de piel y vello
tan ridículamente efímero.

IX
De amor el alma vive
pero ¿cuándo no es como fue un antaño?
y si bien sabe servidora,
el corazón vive del daño,
las cicatrices sanan
o eso dicen.

X
Y cuando veas ropas de encaje,
lo mismo que ves en mi pecho terso,
sepas que yo me quitaré lo puesto,
pero nunca más podré desnudarme.

XI
Si de poetas muertos fueron los versos más vivos;
si más vivo es quien a la muerte dio un beso,
si bien se levanta quien ha caído, 
solo caerá quien toque el cielo.

XII
Y si las palabras consiguieran alguna vez dañarte,
no las manches de odio y miedo.
Quiérelas, por amor al arte;
vérsalas de matices etéreos.

XIII
Se busca un roto
que no tenga experiencia,
basta con la lucidez
de mil noches en vela;
aullando a la luna,
bailando en trincheras,
y ahogando su música

en sorda alcoholemia.

domingo, 14 de octubre de 2018

11 de noviembre

Nunca he sido buena en matemáticas,
pero hay números que nunca se olvidan.
-al igual que las personas-
Yo, tan callada y sonriente guardando una auténtica locura en mi interior.
Tu, tan lleno de vida  con ganas de comerte el mundo.
Justo en ese momento, no necesitaba a nadie con el que hablar ni siquiera para pasar el rato,
ya tenía mi almohada, testigo de todas y cada una de mis batallas más profundas.
El tren pasó una vez por mi puerta y me la cerraron sin darme una explicación con la que poder desahogarme.
¿Por qué?
El mundo está repleto de por qué que no comprenderé jamás.
Y ahí, en el más profundo de los caos me encontraba yo.
Y pienso que tal vez no sé querer.
Quizás no sepa querer de la forma que tu quieres que quiera.
Posiblemente mi orgullo acabe mordiéndome el estómago poco a poco
como una termita hambrienta en una casa abandonada.
No te lo voy a negar.
Te cogí con ganas, te cogí con miedo.
Y ahora por dentro llueve,
se enmudece la primavera
y espero que se seque el suelo para poder salir y gritar a los cuatro vientos que bailaré bajo la lluvia si pasas a buscarme.
Que si, que te extraño desde aquel 11 de noviembre acurrucados junto a la lumbre de ese grandioso lugar.
Te sorprendiste, mucho más que yo, lo sé
Pero ¿qué más da?
Ya nos estás.
Te fuiste tan pronto como apareciste.
No me dio tiempo a invitarte a un café en el bar de enfrente, ni a mirarte a los ojos y poder decirte todo lo que quería amarte.
¡Cuidado!- me advirtieron mis amigas.
Ya había escuchado el crujido.
Doy un paso hacia delante y piso un cristal
Sobrepasa el zapato y hace herida.
Duele, mucho y sangra.
Pero no te preocupes, se el camino de vuelta a casa.
Suena a roto.
Acércate a mi pecho- te dije.
Colocaste la cabeza en el lugar donde habías dormido tantas veces

Y en ese momento te diste cuenta que ese cristal, era mi corazón.

Amores de verano

Verano es esa estación donde te reúnes con amigos,
olvidados en ese campamento tan cursi
pero realmente increíble.
Que deja huella, que deja marca.
Época de reencuentros.
Comidas familiares, repletas de gente que ni conoces
pero que más da, son los tuyos.
los que siempre están y estarán.
De pronto llegan las fiestas,
y eso significa bailes interminables al ritmo de los latidos de tu corazón,
mover la boca en cada canción, porque en realidad la letra no se la sabe nadie.
Araña el calor en la espalda y pega un chapuzón en la piscina.
El agua está helada y me miras.
Se para la respiración y me besas.
Hola.- te digo tímidamente.
Bienvenida al verano pequeña.
Locuras y escapadas se convirtieron en algo habitual.
Acampaste en mi mente, 
y congelaste los miedos.
En ese momento me di cuenta que hay personas que hacen sentir más en un verano que en toda una vida.
No has despertado aún y veo la alegría en tu mirada.
¿Dónde está el jarabe para esta enfermedad tan perfecta?
Que ni el mayor médico la ha encontrado, que ni tu lo has notado.
Desaparecieron las palabras,
y con urgencia tuvimos que aprender el lenguaje de las manos.
Pausa. Tranquila.
Deja de ilusionarte, que es un amor de verano.
El mundo es vuestro, pero cada uno por su lado.
A pesar de que ahora ya no está, no pasa nada
porque todo empezó sabiendo que tenía un final.
Que la maleta ya estaba en la estación en el primer beso.
Y no llores pequeña,
el año que viene vendrán más
dispuestos a terminar los tres poemas
que son imposibles de acabar.

viernes, 31 de agosto de 2018

18:59

Son las 18:59 de la tarde y el metro ya ha salido.
He perdido mi próximo destino y el semáforo de la avenida principal está en rojo, las señales de tráfico me advierten que no acelere, pero aún así quiero experimentar esa sensación.
Porque te extraño desde aquel diciembre  acurrucados junto a la lumbre, pensando en lo que sería nuestro bonito y ansiado futuro. Soñamos juntos pasar el frío de enero para volver con más ganas al verano. Que hasta mi bañador tiene ganas de ti, recuerda lo mucho que deshojaste los pétalos de mi bonito girasol. Este sigue dando vueltas en busca del atardecer de las 18:59 de una tarde cualquiera.  
Yo no fui quien te hizo llorar, no me concediste para eso. A pesar de que nadie es imprescindible, se que en tu interior mi girasol se marchita por tu lluvia constante.
Lo siento pero……

Me olvidé de quererte

Septiembre

Me he despertado y por casualidad…
ya es Septiembre.
Y escucho a lo lejos el sonido de los motores de ese autobús 
que sin a penas saberlo se lleva mucho de mi, 
y de ti
más de lo que ambos imaginamos.
¡Ey! Tu maleta.- le aviso.
Ni siquiera la cogiste.
Te aferraste a la almohada durante el trayecto.
Intentabas dormir temprano para soñarme menos tiempo.
¿Y de qué te sirvió?
Si me recordabas a cámara lenta,
si me sentías con más fuerza.
Sonreías como un idiota por la ventana mientras decías adiós 
con la mano
pero yo sabía que era con el corazón.
Continuabas llamando cuando no encontrabas las llaves de casa
Cuando comías sándwiches porque todos sabemos que cocinar para uno, no merece la pena.
Yo volveré a despertarme temprano para contemplar la aurora. 
Tu volverás a dormir más intenso y no te perderás ningún atardecer.
Apaga esa alarma sin volumen, 
ya no soy yo.
Me he quedado sin batería.

jueves, 30 de agosto de 2018

No nos quedamos atrás

Que he pensado que no nos quedamos tan atrás.
En pleno siglo XXI seguimos prohibiendo mendigar si llevas perro,
mejor déjalo en casa
muriéndose de hambre, sin techo, sin nada
Como los músicos callejeros, que aquí tienes que hacer exámenes para salir a la calle.
Que te evalúan, que te examinan cada paso para que caigas
Piedra a piedra se hace una montaña,
de dolor, de envidia y sobretodo de rabia.
Que pierde el desahuciado por no poder recurrir.
Que no alces la voz ni digas lo que piensas.
Que dependas de una tarjeta bancaria también te haces más tu
Pero que ya no eres ni tu.
Que lo lógico es que no tengas ni Seguridad Social
que te mueras de pena por tu triste pensión
que no llegas ni a fin de mes.
Pero que más da, eso sólo se ve en televisión
Hija, ¿tu estás bien verdad?
Si padre.- respondió ella mientras daba un sorbo al vino.
Pues eso es lo que importa.-respondió alegremente.
Aquí se siembra el egoísmo y la ingratitud.
Que no tienes ni para comprar el pan 
Sin embargo, eres el encargado de pagarles unas vacaciones por Mallorca.
Mejor nos quedamos en casa, hijo.
Cansada de “Lo siento, no me lo puedo permitir” mientras tu sigues alargando tus cenas para llegar a las copas.
¡Barra libre de hipotecas!
Lo inhumano, es nuestro himno nacional,
la bandera, los billetes con los que nos diferenciamos.
Que los inmigrantes vienen a quitarnos el trabajo
¿no lo sabías?
Pues si…
Como allí se están muriendo, los vamos a devolver
Esa talla nos queda muy pequeña ya.
Que aquí está de moda el callarse 
Y por favor no grites tan alto, te pueden escuchar.
Todos somos trapos sucios de alguien
Aquí sale gratis la violación y los secuestros.
Pero no te asustes
No te pondrán condena, la condena es de ella.
Que agradezcas ese trabajo
Tan sumamente deshumanizado
Por un sueldo donde les quites a tus hijos su inocencia y sus ganas de saborear la vida.
Por no poder llegar.
Pero tener miedo no nos hace libres.
Y ahora, si todo esto es normal…
Vótenles.