Son las 18:59 de la tarde y el metro ya ha salido.
He perdido mi próximo destino y el semáforo de la avenida principal está en rojo, las señales de tráfico me advierten que no acelere, pero aún así quiero experimentar esa sensación.
Porque te extraño desde aquel diciembre acurrucados junto a la lumbre, pensando en lo que sería nuestro bonito y ansiado futuro. Soñamos juntos pasar el frío de enero para volver con más ganas al verano. Que hasta mi bañador tiene ganas de ti, recuerda lo mucho que deshojaste los pétalos de mi bonito girasol. Este sigue dando vueltas en busca del atardecer de las 18:59 de una tarde cualquiera.
Yo no fui quien te hizo llorar, no me concediste para eso. A pesar de que nadie es imprescindible, se que en tu interior mi girasol se marchita por tu lluvia constante.
Lo siento pero……
Me olvidé de quererte
No hay comentarios:
Publicar un comentario