Siempre he pensado que le debíamos algo
Pero me he dado cuenta que ya hemos dado suficiente.
Se sintoniza la radio y se escuchan mujeres en las calles reclamando sus derechos como simples ciudadanas.
El reloj marca las 12 del mediodía y el barrio se tiñe de morado una vez más.
FUERZA, sólo necesitamos fuerza.
8 de marzo es la fecha en la que se conmemora la lucha de un grupo de mujeres.
10 horas de trabajo y paridad salarial, lo que pedían ellas para lograr la igualdad
Huelga, fábrica textil, derechos, lucha…
Palabras que recorren nuestros cuerpos cada vez que recordamos esta fecha cuando se prendió fuego, cuando se prendieron vidas, se esfumaron los derechos y volvieron las heridas.
129 trabajadoras se marcharon sin más, alzando la mano para volver a pelear. La respuesta de ellos nos marcó una vez más al dejarlas morir en tanta oscuridad letal.
Han pasado casi 160 años de ese terrible acontecimiento, si lo podemos llamar así porque no fue un accidente sino un asesinato con sangre de por medio.
Siempre he pensado que le debíamos algo
Pero me he dado cuenta que ya hemos dado suficiente.
Parece que después de tanto tiempo hemos mejorado.
¿Dónde está ese progreso señor director?
Que no queremos que 8 de marzo sea una fecha de reflexión sino de lucha y trabajo. Que en muchos lugares del mundo las mujeres siguen demandando derechos básicos como la cultura, el acceso a la educación, el trabajo o la simple aceptación.
Que los países desarrollados continúan aprovechándose de los más necesitados.
¿Siglo XXI?
¡Asqueroso avance!
Díganme, ¿esto es mejora, progreso, avance?
Siempre he pensado que le debíamos algo
Pero me he dado cuenta que ya hemos dado suficiente.
FEMINIST REVOLUTION!