domingo, 22 de septiembre de 2019

*MaryNinaTeam

Tu y yo, da igual donde estemos, a qué distancia o con quien. Da igual el tiempo, siempre estarás a mi lado, siempre habrá algo que hacer, una  peli que ver, un sitio al que ir, algo de lo que hablar, algo de lo que reír, algo por lo que brindar. Y si no lo hay, lo buscamos.
Da igual estar calladas en cualquier sitio perdido, da igual cantar una y otra vez la misma canción, da igual quedar solo para mirarnos a los ojos, da igual comer siempre chocolate y bollería. Que siempre serás mi rincón favorito, mi persona preferida, mi sonrisa admirable.
Hay muchas, muchísimas clases de amor, peros in duda nunca querré a alguien de la manera en la que te quiero a ti. Vas por delante de todo y no te cambio por nada porque siempre, pase lo que pase, bueno o malo, me equivoque cien mil veces seguidas, elija lo incorrecto o me ahogue en un diminuto vaso de agua se con certeza que estarás a mi lado y yo al tuyo (sin ninguna duda).
Porque eres mi mitad, diferentes pero iguales y eso nos hace únicas e inseparables. Juntas somos capaces de todo hermana, de conseguir cualquier cosa.
Constantemente pienso en nosotras, en *MaryNinaTeam y me quedo con esos ratitos. Con los que enriquecen mi vida, lo que me portan, los que e hacen sentirme feliz, en su estado más puro. Me quedo con los ratos breves pero suficientes para ponernos al día. Me quedo siempre con ganas de más, de tener más tiempo. Me quedo con las casualidades, con la incertidumbre.

Me quedo con las huellas que dejan las personas al pasar por mi vida, me quedo contigo.

Punto y seguido

Siempre he sido la romántica de mi grupo de amigas. La que regala un “arriesga” como consejo. La que en sus ratos libres vive inmersa de libros románticos con historias de amor imposibles  y a la vez perfectas.
Hasta hace un tiempo sólo quería sentirlo ahí, a una cierta distancia entre el corazón y tu olor. A una distancia capaz de hacerme soñar sin límites, al mismo tiempo que con la imposibilidad de robarme las ambiciones.
Pero de repente llegas tú. Convencido de soportar mi caos, mis horarios, mis obligaciones. Cediendo, entendiéndome, apoyándome siempre con ilusión. Llegando como el rey de la casa, haciéndote sueño de todo lo mío y yo con la ilusión de compartir todo contigo. Haciendo planes que el tiempo decidirá, pero disfrutando al máximo cada deseo para que se cumpla. Llegando siempre tarde, sabiendo que aunque para mi el tiempo es oro adoro cuando llegas con la sonrisa puesta y la hora pasada.


No te puedo prometer un amor de libro, ni un viaje al mismísimo Júpiter, pero te puedo asegurar que si escribiéramos nuestra historia muchos entenderían que el amor es más que un te quiero.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Te parecías tanto al amor de mi vida

Te parecías tanto al amor de mi vida.
Esa sonrisa,
Esa voz, 
Esa mirada,
Esa forma de acariciar,
Esa manera de morder los labios al besar,
Esas pequitas en tu espalda,
Esa entrega en la intimidad,
La manera en cómo me presentabas a tu familia,
Cómo me presumías delante de tus amigos.

Te parecías tanto al amor de mi vida.
Cuando me decías “te quiero” las mariposas revoloteaban alegremente perdiendo el rumbo completo, ausentándose de la realidad.
Cuando me decías “te necesito” hacía lo imposible por ir a verte sin importar las adversidades, me valía tus sonrisa al llegar.
Cuando me decías “te amo” podría jurar que una nueva estrella nacía en el infinito y desconfiguraba el cosmos.
Cuando me decías “te deseo” un nuevo pecado era agregado a nuestra  inmensa lista de todos los que ya habíamos cometido y no nos arrepentíamos de ninguno de ellos.
Cuando me decías “ siempre estaremos juntos” ponía mi corazón sobre la palma de tus blancas y sedosas manos porque era mi lugar favorito sin lugar a dudas. ¿Qué porqué lo di todo por tí? Porque estaba segura de que lo valías.
Te parecías tanto al amor de mi vida que no sé porqué lo escribo en pasado.


jueves, 5 de septiembre de 2019

No vaya a ser que me despierte

No me beses con tantas ganas, no vaya a ser que me despierte. Bésame lento, acariciándome el pelo y enredándote en mi piel, mientras, cógeme la cara hasta que me observes soñar con los ojos cerrados. Acaricia mis mejillas y mírame a los ojos hasta que me sonroje y te lance una sonrisa directa al corazón. Dame besos por el cuello y que no se te olvide el beso final en la oreja, respirando hondo y susurrando todo lo que la noche le hizo al día. Juega con un mechón rubio de mi pelo al viento,  diviértete jugando al escondite con mis ojos. Muérdeme el labio lentamente. Mírame y no te preguntes “¿Lo hará bien?” sino “¿Su cabeza será igual de dulce que ella?”, “¿En qué pensará cuando me mira con esos ojos color miel?”.
Enlaza mi  nariz con la tuya, entretanto cierra los ojos, pero despacio, no corras, no vaya a ser que uno de los dos se despierte. Abrázame y deja que escriba poesía en tu espalda, déjame enseñarte la lentitud de lo efímero y la fugacidad de los momentos más intensos.
Cógeme  de la mano y no me sueltes jamás no vaya a ser que uno de los dos se desvele pero…
-Shh…. ¡Calla, calla!- me dijiste mientras colocabas uno de tus dedos en mi boca.
-¿Qué pasa?- pregunté asustada.

-No me beses con tantas ganas, no vaya a ser que me despierte.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Wake me up when September ends (Green Day)

Otro septiembre más, otro año más. Viene el frío, anochece antes, exámenes, trabajos, noches eternas… eso es lo que significa septiembre para cada uno de nosotros o al menos para mi. Tenemos las miras cerradas y aún así nosotros mismos creamos más obstáculos y problemas que nos dificultan con creces el camino.
Según dicen, somos la generación perdida, supuestamente somos los que estamos acostumbrados a que todo nos lo sirvan en bandeja, hecho y cortado. Listo para comer.
Todos los que estamos leyendo esto somos de tener la última palabra en las conversaciones, de callar bocas cuando lo único que se escuchan son estupideces ofensivas, porque sí, así somos la generación.

Sí, viene otro septiembre pero…¿Y por qué no hacemos de este septiembre uno inolvidable que nos deje huella para siempre? Ya sé que anochece antes, pero las noches son más largas así que tenemos mucho más tiempo para seguir con nuestras charlas. Sí, hace más frío, así mejor, pegaditos junto a la lumbre y una peli de excusa para mirarte a los ojos y perderme en las constelaciones de tu espalda. Sí, noches eternas de estudio, trabajos y más exámenes ¿y qué? Ya obligarás tu a las noches a no amanecer jamás, ya cerrarás bares, ya encontrarás a la persona adecuada, ya disfrutarás todo lo que te queda por disfrutar. 
Porque no somos la generación perdida, sino la generación que nos perdemos para encontrarnos.

Summer Time

¡Ya empieza!
Empiezan las noches largas de las que luego ni te acuerdas y los días sudando y poniéndote como una auténtica gamba tomando el sol en la playa. Empiezan las duchas por las mañanas con la única intención de despejarte y las duchas por la noche para salir y lucir ese pelazo. Toca oír cada semana “Creo que mañana bajan las temperaturas" y cada día “quiero un amor de verano”. Empiezan los días durmiendo en el que el desayuno se convierte en cena y las noches en la que no dejas de oír “hoy no tengo hora”. Empiezan las llamadas de tus amigas a las tantas de la madrugada que te despiertan para ir a tomar algo al bar de enfrente. 
Empiezan los días soleados y el sol abrasador de Julio, los “Tía no me mojes” que acaban en la piscina, los quemados que duelen, las sombras que buscas por todos lados. Las palmeras, la brisa fresquita del mar, los paseos por la arena, el aire caliente del vapor del agua al salir del baño, el pelo salado y los pies blancos, las meriendas que acaban en cenas con amigas y los “viernes por ser viernes” y los “lunes por ser lunes”.


Vivir sin hora en el calendario.

MÍA

Hoy me lo dedico a mí. Por todas las horas, minutos y segundos perdidos, por llevar siempre encima una sonrisa en la cara. Por las veces que me he parado a ayudar a los demás cuando necesitan ayuda y dejo de pensar en mí, por las muchas que aún salpicando, me he metido para sacar del hoyo a mucha gente.
Por llorar por quien no se lo merecen en absoluto, pero sobretodo, por nunca tirar la toalla. Ser una persona constante y luchadora. Soy de las que nunca perdió la esperanza pero sí de las que si abrazan algo no lo suelta, de las que si se propone algo lo consigue.
-Prometido- le dijo cuando ya lo tenía en sus manos.
Así que hoy, quiero dedicármelo a mí, por estar ahí siempre; en las buenas, en las malas y en las peores porque sólo yo se lo que me anima y sube mi autoestima hasta las nubes , lo que me hace reír y lo que me saca una buena sonrisa.
Siendo muy yo, siendo muy mía.


Hoy me lo dedico a mí porque casi todo lo aprendí perdiendo.

Cambio de sentido

Acuérdate de todo, a veces las cosas tienen un doble significado con un cambio de sentido totalmente opuesto y llega a confundirnos.
En cada “es broma” hay un poco de verdad, y un poco de mentira en cada “te odio”, hay un poco de sentimiento en cada “no me importa nada” y bastante dolor en un “estoy bien”.
Nos encontramos con un montón de mariposas revoloteando en el interior de nuestro estómago en un “te he superado” y miedo en un “te quiero”.En un “déjame tranquila” siempre quedará un “no tires la toalla y ven a por mi por favor”.
En un “ojalá no te conociera” siempre quedará un poco de “Ojalá hubiera salido bien”

Es evidente que no lo estamos haciendo nada bien. Hay cosas que es mejor que estén separadas, aunque duela. Porque sí, quizás quisiste pero lo hiciste mal, quizás le contaste toda la verdad pero no has tenido en cuenta las miles de veces que tú misma te mordías el labio mientras narrabas esta apócrifa historia o incluso quizás necesitabas ayuda pero no te rebajabas a pedirla. Nunca pensé que llegaría el día en el que me daría cuenta de todos estos fallos continuos y absurdos dañaban el corazón de alguien.

Ahora comprendo que fue la forma más triste y bonita que tuvo la vida de decirme que de nada sirve esperar cuando no te lo has ganado.