miércoles, 29 de agosto de 2018

Ser, estar, parecer y llegar a ser

La diferencia entre estos cuatro verbos
están hasta donde tu quieras llegar.
Porque no es lo mismo ser y estar.
No es lo mismo querer y hacerlo.
Pareces tantas cosas pero no llegas a ser nada.
Puedes emplear el verbo que quieras,
el que mejor te quede con esos zapatos,
Si lo prefieres te ayudo con la elección.
Tu eres más de sonreírle a la vida
por si está dispuesta a regalarte mejores amaneceres
La aurora conoce todas y cada una de las estrellas que forman tu maravillosa constelación.
¡Bendito Universo!
Parece que el día está soleado y tu no te has cambiado la sonrisa.
Quítate ese chubasquero tan anticuado
Llegas a ser algo normal en todo este caos.
Rara, te llaman rara.
Lo afirmo, lo confirmo
Porque la diferencia entre ser, estar, parecer y llegar a ser
Es más fina que la aguja de un reloj.

La diferencia es no llegar a ser nada para intentar parecer algo que nunca estuvo por miedo a ser.

Para cuando recaiga

Este texto no se lo dedico a nadie.
Ni a ti.
Ni a mi.
Ni siquiera a todos aquellos que se han dejado la piel en mis momentos de esplendor,
y en mis recaídas…
Ahora, en lo más alto de mi vida,
cuando todo va de lujo,
cuesta arriba y sin frenos.
Ahora, que ha desaparecido ese mono a tu olor,
a tu forma de ver la vida con más tranquilidad.
Quizás tu también revoloteas en mi estómago
y no quieras decir nada.
Por miedo.
Por orgullo.
COBARDE
Si, tu… eres un cobarde.
Las cosas se hablan y se arreglan.
Se piensan y se crean,
Que no soy el hada madrina de Cenicienta
Ni mucho menos Campanilla en toda esta historia.
Soy una más.
Una de tantas pero…
Camarero, ponte media ración de sinceridad por favor.
Que aquí falta.
O sobra.
Que sepas que pasan los días y me canso.
Te mataría a carcajadas antes de romper a llorar.
Para terminar, diré que adjunto este documento
En algún lugar del ático del alma.
Para cuando recaiga,
Recuérdame que una vez estuviste
Y que sólo el que vive se siente viejo.
Sólo el que vuela se siente ave.

Sólo tu, te creías superman en este mundo tan real.

Dame besos de más

Dame besos de más,
por si alguna vez te echo de menos
o se nos ocurre volver a  perdernos.
Dame besos de más para los días lluviosos en los que no tengo nada mejor que hacer.
Solo llamarte y perdernos,
en tu casa o en la mía. -eso es lo de menos-
Porque aunque tu no lo creas, una mañana llega alguien
que destruye las espinas, esas que te matan por dentro.
Y dejas de sangrar.
Y te curan.
Y te sanan.
Porque ya no necesitas tiritas, ni derretidos hielos.
Ahora pareces otro, tal vez un poquito mejor.
Eres ese golpe de aire que entra en los pulmones antes de una parada total.
Eres ese lugar donde me quedaría a vivir, aunque sea sola
Sabiendo que siempre estarás.
Eres adrenalina y caída.
Guerra y paz.
Eres todas esas cosas que quiero que seas.
Dame besos de más
Por esta noche y por las que vendrán.
Calla.
Ha sonado el timbre.
¿Sabes quién es?
No -me respondiste asustado.
Es la alegría que viene a recogernos.
Está claro que la vida cambia cuando encuentras ese frasco de perfume que tanto añorabas.
Cambia cuando un disparo es incapaz de atravesar el corazón.
Que ya no mata ni el veneno más puro.
Abarcas mis ganas de comerme el mundo recordando que prometías empezar por la otra esquina
Porque el centro es mío.
Tu, me has hecho grande al sentirme pequeña.
Tu, me has convertido en lo que soy.
Dame besos de más,
por si alguna vez te echo de menos.
Has sabido darme caricias en cada herida para sanarlas más rápido.
Nada de cristalmina.
Me has curado el insomnio,
me has recetado una dosis diaria de amor con hielo.
Y un café contigo por favor.
Dame besos de más,
porque por encima de todo, estamos nosotros
Y ahora más que nunca
Puedo hablar de amor con la boca grande
Puedo hablar de amor, solo si es contigo.


Versándonos


“Voy a escribir los versos más tristes esta noche…”
Pero si vienes y me besas,
te perdono.
Si vienes  y me dices todo lo que me querías decir, te hago un huequito en mi cama.
No te preocupes, el miedo ya lo he escondido,
lo he secuestrado por un rato,
por si te apetece venir.
“Voy a escribir los versos más tristes esta noche…”
Aullando a la luna,
al ser la única que ilumina esta penumbra.
Pero los voy a escribir porque a pesar de los pesares,
soy persona, soy mujer
y todo final implica un bonito principio.
Revolviendo los cajones,
veo tus fotos, la sudadera de Vans, mis versos
porque quiero más días y más noches contigo.
Pero sin mi.
Sinmigo.
Hoy desahogo el equipaje para seguir versándonos y...
Solo me queda decirte una cosa

Adiós amigo.

Podría quedarme...

Podría quedarme y parar las agujas de este maldito reloj,
oxidado por el viento, por el sol, por tu ausencia.
Podría quedarme para decir que no te echo de menos pero llevo exactamente un mes, dos semanas, 345 horas, 863 minutos y miles de segundos esperando.
He visto corazones rotos cansados de escuchar siempre lo mismo,
que volverías, que vendrías a por mi una vez más.
Podría quedarme para hacerlo de nuevo,
sentir tus labios junto a los míos, 
escalofríos que anuncian que no hago lo correcto.
Sentir el temor, cantar tus miedos, esconder los mios para volverlos más nuestros.
para apagar el fuego, ese que nos come por dentro
porque quema -mucho-
Y arde.
Poco a poco nos destruye.
Y ya se me están desgastando las últimas palabras que te dedico.
La vida es una auténtica mentira.
He visto como confiabas en otras personas que no conoces de nada,
Que te llenan el oído de lo que será el mañana
Mientras yo sigo esperando que el tiempo cure las agujas de este oxidado reloj.
Podría quedarme para chocarme con tu corazón
Y atropellar tu sonrisa
Pero lo siento,
Podría, podría….
El mundo está cargado de PODRÍAS que nunca se cumplen.
Perdóname amor, pero este es el último texto que te escribo.
Podría arriesgar y recuperarte de nuevo,
levantarme cada mañana con tus brazos sobre mi cuerpo desnudo,
desayunos interminables en la cama
o incluso, podría quererte tres inviernos seguidos. 
Sin embargo…
Ya es tarde amigo.

Podría quedarme, pero ya me he ido.