Más allá de los besos, del sexo y de las palabras reside el amor. Reside en esa sensación de saber que le importas a alguien, que te valora y respeta, que te mima y te hace más bonita por fuera.
La vida es más bonita cuando antes de desabrocharte la camisa te pregunta si eres feliz, te aleja de las preocupaciones y te abraza bien fuerte. Cuando hace algo sin que lo sepas y mucho menos sin que te lo esperes, aun estando despierta.
La vida es más bonita cuando te miran y le pillas mirándote y se te pone la cara de tonta. Cuando te coge de la mano en ese momento en el que estás rota y sin fuerzas. Apagada y sin ganas de nada.
La vida es más bonita cuando te da un beso en la frente y te dice que te quiere sin apartar ni un segundo sus ojos de los tuyos. Cuando te deja un hueco en su pecho y te agarra con ganas, porque ahí, justo ahí te sientes bien. Te sientes viva.
La vida es más bonita cuando te acompaña a tu casa y espera a escuchar el cierre de la puerta. Cuando te recoge, subes al coche y te dice “¡Qué guapa!” nada más verte.
La vida es más bonita cuando la piel se eriza sin que la toquen. Cuando se siente orgulloso de ti y te acompaña a que cumplas todas y cada una de las ideas locas que tienes en tu cabeza aun sabiendo que posiblemente nunca lleguen a nada real.
La vida es más bonita cuando le tienes delante con esos ojos color café, el pelo despeinado y una camiseta de baloncesto del año pasado y tú, como siempre le sonríes y le guiñas el ojo.
Cuando sientes que eres afortunada por tener a quien sabe estar y ser a la vez. Cuando te recompone con tan solo decirte: “¿Merendamos?” Y sabes que esa tarde va a acabar muy bien porque habrá chocolate y dulce para compartir. Una merienda perfecta para no parara de reír.
La vida es más bonita contigo porque el amor no se escribe con cariño, se pronuncia con hechos y esto, recuérdalo siempre.
Ojalá este mundo esté lleno de personas que merezcan la alegría y no la pena.Que demuestren con pequeños detalles y que no dejen las palabras en el aire. Personas que nos acompañen en esto que llaman vida y que busquen más tiempo que excusas. Ojalá siempre tengamos cerca a personas que sepan hacer de un abrazo el mejor lugar para quedarte a vivir, pero por si hace frío me llevo calcetines largos de colores y una libreta para escribir. Personas que nos acepten tal y como somos, que no quieran cambiarnos, sino hacernos mejores. Personas que saquen un hueco para escuchar la misma historia una y otra vez porque saben que a ella le hace mucha ilusión. Le dirás pesada más veces que su propio nombre pero… ¡qué bonita es cuando sonríe! Ojalá encontremos personas que estén en los peores momentos de nuestra vida, esos en los que casi rozamos el suelo pero también en los que casi tocamos el cielo.
Ojalá estemos rodeados de más personas que sean luz y paz, que sean mar y calma.
Definitivamente, la vida es más bonita cuando la piel se eriza sin que la toquen, cuando el amor se escribe y no se rompe.
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